CAPÍTULO 10
Claudia le sonríe como solo ella sabe hacerlo.
—Estás muy seguro de ti mismo. —le guiña ella un ojo. —¿Cómo sabes que nos volveremos a ver? —le dice la morena.
—No estoy tan seguro, es más una esperanza que una certeza. —se sincera el rockero.
—Soy una mujer muy ocupada pero mi negocio me permite tomarme ciertas libertades cuando algo llama mi atención o me interesa. —dice la morena sonriendo.
En ese momento Magnus sonríe con cierta timidez. No esperaba que esa mujer fuese tan pícara. Le acaba de decir de forma sutil algo que le encanta.
El cantante aunque es un hombre triunfador y deseado por muchas mujeres alrededor del mundo, tiene cierta timidez, no es como otros compañeros de profesión más lanzados para una conquista.
Cuando era joven Magnus tal vez era menos tímido que ahora ya que estaba en pleno éxito musical y además por aquella época gozaba de su etapa de mayor atractivo sexual para el sexo contrario, o al menos eso cree él.
Pero cuando los años comenzaron a caerle encima se dio cuenta que ya no era el mismo de antes por mucho que se cuidara. Las mujeres no le miraban con tanto deseo como antes ni le perseguían tanto como en aquel entonces. Y aunque alguna mujer de treinta años e incluso más joven se sentía atraída por él no era lo usual. Comenzaban a hablarle de usted.
Las arrugas comenzaron a hacer su aparición. El inevitable paso del tiempo no era algo que le obsesionara pero últimamente piensa en ello más de lo que debería.
Desde que rompió con su última pareja y los medios de comunicación de su país comenzaron a atacarle llamándole viejo. Ese tipo de prensa que no solo en Suecia sino en el resto del mundo parecen disfrutar de golpear a las celebridades en sus momentos de debilidad o peores. O simplemente les complace saber que tienen el poder de decidir a quien debe amar la gente y a quien odiar. Pero sobre todo desde que conoció a esa joven mujer, hermosa, divina, con un cuerpo espectacular, unos labios preciosos y una persona encantadora.
Y luego recuerda que él no es como antes, que la juventud le abandonó y que su cuerpo ya no está tan firme y que su abdomen ya no es tan plano como solía serlo, sino que se ha abultado y redondeado un poco. Sin embargo eso no le quita las ganas de verla, de disfrutar de su compañía y de su plática. A pesar que ella, posiblemente, no le tomaría tan en serio como a otros hombres de su misma edad.
—Si quieres puedes sentarte en nuestra mesa. Prometo que no te vamos a comer. —propone la morena. —Aunque supongo que una estrella como tú no se mezcla con gente terrenal como nosotras.
En ese momento Claudia se percata de la presencia de los compañeros de banda del rockero.
—No os mezclais. —puntualiza.
—Somos gente como el resto y en lo particular yo estoy encantado de "mezclarme" con personas terrenales como tú les dices. Quitando mi profesión y mi fama, solo soy un hombre. Nada más. Un hombre ya mayor pero que siente, de manera diferente a cuando era joven o tal vez no, ¿Quién sabe? Depende de la persona.
—Espera un momento. —comenta el músico dejando sola por un instante a Claudia y acudiendo junto a sus amigos.
Conversa unos minutos con ellos, estos se levantan y después regresa junto Claudia.
El cantante la hace girarse para que compruebe algo.
—Nos gusta relacionarnos con todo tipo de personas. Eso nos ayuda a mantener los pies sobre la tierra. —dice el músico sonriendo y acompañando a la mujer de vuelta a la mesa que ocupa con sus compañeras de trabajo.
Estas hablan de forma animada y distendida con los compañeros de Magnus que están compartiendo mesa con todas ellas. Aunque al principio las sorprendió ver frente a ellas a los músicos enseguida se dieron cuenta que en realidad son tipos bastante normales, que mantienen cierta distancia física con ellas pero por el carácter nórdico que es diferente del carácter latino quizá más...confianzudo.
Magnus le presenta al resto de la banda y ellos la sonríe. Ella les devuelve la sonrisa.
—Con una sonrisa así hasta el más frío de los hombres... —comienza a decir uno de los músicos.
—Llegas tarde, amigo. Creo que ese hombre ya se derritió con su sonrisa. —responde otro de los músicos mirando a Magnus tratando de disimular una sonrisa algo malévola.
Magnus, le mira.
—Ese hombre puede acabar dejándote sin pelo. —responde el sueco. —¡Opsss perdón, creo que yo también llegué tarde! —bromea el intérprete mirando la cabeza sin cabello de su compañero de grupo.
Todo el mundo se ríe.
—Ese ha sido un golpe bajo. —responde el aludido fingiendose dolido. —Bueno, al menos no tengo problemas porque se me enrede la melena. —bromea en esta ocasión el calvo del grupo.
Vuelven a reírse todos de nuevo.
Magnus y Claudia se sientan y comienzan a charlar.
—Vosotras ya sabéis cual es nuestra profesión, ¿cuál es la vuestra? —pregunta un cuarto miembro del grupo.
—Colaboramos con una empresa sueca de cuidado personal. —se sincera Claudia.
Este comentario despierta el interés de la banda ya que como todo el mundo sabe la mayoría de ellos son suecos, a excepción de uno que nació en Noruega, pero que es como sueco más ya que pasó gran parte de su vida allá. De hecho todavía vive allá.
Claudia y sus compañeros comienzan a contarles por encima en que consiste su labor y los músicos las escuchan con atención pues no habían oído hablar de un sistema de negocio como aquel, aunque la empresa sí les suena ya que tiene muy buena fama en su país de origen.
—Se llama Sueño Dorado, aunque no sé muy bien como se pronuncia en sueco. —se sincera la morena.
—Gyllene dröm. —responde Magnus. —Si quieres aprender algo de sueco sabes a quien llamar. —responde el vocalista.
Ella le sonríe.
—Es un bonito nombre para una empresa. —comenta una compañera de Claudia.
—Cierto. Aunque hay algunos sueños dorados que desea cumplir en especial. —responde el intérprete mirando a Claudia sonriendo.
Ambos se sonríen mientras se miran y algunas compañeras de Claudia se dan codazos sorprendidas al darse cuenta de ello.
—No sé de que os sorprendeis. —comenta otra amiga de Claudia. —No hace falta tener la perspicacia de un Sherlock Holmes para darse cuenta de lo que pasa entre esos dos. —bromea la joven.
En Suecia, en Estados Unidos y Reino Unido, comienzan a hablar de nuevo de Magnus, en realidad de lo que pueda unirle a Claudia.
Y es que las fotos que alguien les tomó hace Días están rondando por las redacciones de periódicos de varias partes del mundo.
En una de ellas se elabora una mentira y el resto de las publicaciones hacen un corte y pega descarado de la noticia original, aunque cambiando algunas palabras sustituyendolas por sinónimo para que el corte y pega no sea tan evidente.
“¿Una cazafortunas?"
Es el nuevo titular que los medios de comunicación se han sacado de la manga para ganar dinero.
"Los medios de comunicación os harán amar al opresor y odiar al oprimido" Malcom X
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