CAPÍTULO 9

Una de las compañeras de Claudia se ha dado cuenta de lo que ha pasado casi desde el primer momento y sonríe. Quiere mucho a la joven, en esos años que llevan trabajando juntas han aprendido a conocerse y apreciarse. 

Fue ella quien ofreció a la joven la oportunidad de negocio con el cual ahora se gana la vida. 

A priori, Claudia no estaba muy convencida de aquella propuesta, buscaba algo de toda la vida. Además algunas amigas habían tenido malas experiencias con este tipo de sistema y la gente que les introdujo en él. Mucho desembolso de dinero por inventario y poca ganancia aparte del hecho de

"Serás rica sin hacer nada"

Las engañaron.

Cuando Claudia se reunió con ña persona que la contactó le expusó muy molesta todos sus argumentos usando la historia de sus amigas. 

—Lamento mucho las malas experiencias de tus amigas. Las engañaron, pero sinvergüenzas hay en todos lados.Te ofrecí una oportunidad de negocio, no un trabajo. Es una actividad libre que puede otorgarte libertad financiera pero esto es un emprendimiento, una carrera. Hay que formarse y no todo el mundo está preparado para ello. Requiere trabajo y dedicación. Te voy a dar más información y puedes buscar información en Internet. Este sistema lleva 50 años en el mercado. No tienes ningún compromiso de nada. Inténtalo. Nunca sabes lo que puede pasar. —le respondió la dama con una sincera sonrisa. —Espero tu llamada.

Luego le explicó la diferencia entre lo que ella le ofrecía y un esquema piramidal a los que tanto teme la gente sin saber que... 

—Si la gente supiera de verdad lo que es una empresa piramidal la mayoría de ellos tendrían que salir pitando de la empresa en la cual trabajan. Mira yo fui periodista, ya te contaré la triste realidad entre muchos periodistas que  terminan la carrera con todas las enseñanzas que les dieron los años de estudio pero como van perdiéndose ellos mismos. La cadena en la que trabajaba nos trataba como simples empleados, no como periodistas. Allí no se constrataban las noticias que daban, simplemente tenían que darlas aunque fuera mentiras. En una ocasión tuvieron que emitir un comunicado disculpándose por una de esas noticias que habían dado. Ellos no querían pero la justicia al comprobarse que lo que contaron no era cierto los obligó a confesar que habían engañado a la audiencia. Aunque se disculparon mediante ese comunicado, lo hicieron a su modo dando a entender que les habían proporcionado información errónea sobre el caso cuando lo cierto es que sabían perfectamente que aquella noticia que dieron en ese momento distaba mucho de ser cierta. 

—¡Eso es terrible! —exclamó Claudia entonces. 

—Sí y mucho más común de lo que la gente cree.

—No me malinterpretes. Sé que hay prensa honesta y algún día me gustaría poder colaborar con ella, pero por desgracia son más grandes los medios de comunicación que se venden por dinero y audiencia. Por desgracia el morbo vende. El sistema piramidal solo está pensado para meter personas y ganar dinero con ellas. No tienen un producto real o bueno en el que sustentar el negocio. Se preocupan del reclutamiento, ni del producto, ni de la formación. Además en apenas un par de años ese tipo de empresa desaparece. Ahora, cuando llegues a casa quiero que después de ver los enlaces que te voy a enviar, pienses en una empresa grande, de la era industrial. Piensa en ella y recuerda quienes la forman. Pon arriba del todo al dueño de la empresa y luego ve escribiendo los nombres del resto de los miembros de la empresa dónde les corresponda según su puesto de trabajo. Por orden descendente. A ver que te sale. 

Cuando al llegar a casa Claudia llegó a casa e hizo el ejercicio se sorprendió. 
Decidió intentarlo y ahora está allí dando una reunión. 

No fue fácil, ni rápido, sabía lo que la esperaba porque su contacto  le había informado de todo lo que pasaría, de las negativas, las burlas y los prejuicios de la gente. Pero ella persistio y ahora aquellos que se burlaban de ella la miran ahora con curiosidad. 

—Muy atractivo el hombre. Se ve muy bien aún para su edad. —dice la compañera tratando de hacerla volver a la realidad. 

—¿Qué? —responde la morena reaccionando en ese momento. 

—El hombre. Muy Guapo. Me suena mucho su cara pero no sé porque pero debe ser conocido porque la gente ha empezado a perseguirlo a él y sus compañeros. Les prestaban la atención que él te estaba prestando a ti. —dice su amiga con tono pícaro. 

—¿De qué hablas? —dice Claudia. 

—No te hagas la tonta que eres una mujer muy lista. Ese hombre te miraba de manera tan intensa que hasta yo me di cuenta. Aunque no se puede decir que haya sido el único porque tú también le mirabas de la misma manera. Quiero que me cuentes todo el chisme cuando acabemos la jornada y esté cada una en su casa. 

—Tienes una familia que atender en casa. —comenta Claudia evitando hablar del tema. 

—Siempre puedo sacar tiempo para un chisme y si es un chisme romántico mejor aún. —insiste ella con el mismo tono pícaro. —Mi marido se puede encargar de los niños un rato, aunque al ser tan cotilla como yo luego querrá saberlo todo con pelos y señales. Ya sabes que te apreciamos mucho, de modo que no te pienses que te vas a escapar. Quiero toda la historia con lujo de detalles. 

No demasiado lejos de allí, Magnus y sus amigos buscan algun lugar en el que poder permanecer unos minutos hasta que la turba se calme y puedan estar más tranquilos. Deciden subir a sus habitaciones aunque algunas personas intentan seguirlos pero el personal del hotel lo impide. 

Mientras tanto, en la sala prosigue la reunión con la gente que queda. El evento está a punto de finalizar pero la presencia de Force allí ha dejado la sala algo revolucionada y Claudia bastante agitada con las miradas de Magnus. Él siempre consigue ese efecto en ella. 
Además debe reconocer que esas ligeras arrugas que tiene alrededor de sus ojos claros que ya empiezan a ser más profundas hacen sus ojos mucho más seductores. Parece un tipo tímido pero sabe como mirar a una mujer. 

En ese momento, el teléfono de Claudia recibe un WhatsApp. 

—Acabo de ver a tu galán correr como Alma Que lleva El Diablo. ¿Qué fue lo que le hiciste? —pregunta su amiga una de las recepcionistas del hotel mandando un guiño de ojo en el mensaje, mensaje que ella ignora

En su habitación, Magnus sonríe al recordar a Claudia, allí, como a una reina en un escenario.

Cuando el evento de Claudia y su Core Team finaliza, los asistentes abandonan el hotel con la información para cambiar sus vidas. 
Unos lo intentarán, algunos llegarán lejos y los últimos ni siquiera lo intentarán. 

La morena y sus compañeros deciden tomar algo en la cafetería del bar mientras hablan de como ha sido la Reunión de Oportunidad. 

—Hay que ser siempre positivo. Estoy seguro que se unirán bastantes personas. 

—Voy a por un café, ¿queréis algo? —pregunta la chica de la Red. 

Cuando sus compañeros le dicen lo quieren, la latina se acerca a la barra y hace sus peticiones al camarero. Pero cuando va a pagar alguien deposita su mano sobre una de las suyas. Claudia reconoce esos ojos en cuanto los ve Mirándola como si no quisieran hacer otra cosa. 

—Yo os invito. —sonríe él. 

—Somos muchos. —responde ella. 

—No importa. Así tendrás otra excusa para acordarte de mi y deberás devolverme la invitación algún día. —responde acariciando su mano con ternura. 

Comentarios