CAPITULO 8
Claudia recupera la compostura tras el encuentro de miradas con ese hombre que la vida se empeña en ponerle en el camino. Necesita mantenerse centrada en su presentación de ese día. Pero le resulta un poco complicado con la mirada insistente e intensa de ese hombre sobre ella.
Magnus la pone nerviosa tan solo con mirarla y eso no es algo que le guste demasiado ya que desea mantener sus sentimientos y emociones a raya. No puede permitirse actuar como una adolescente. Esa etapa quedó muy atrás en su vida. Después de su última decepción con aquel farsante no tenía muchas ganas de conocer a ningún hombre. Pero la vida lo cruzó en su camino. La hace actuar como no quiere. Es débil con él.
Y cuando la sonríe...
¿Qué tiene ese hombre bastante más mayor que ella para tenerla así?
«Claudia tienes que concentrarte.» piensa la mujer respirando hombro para comenzar a dar la Reunión que tiene que dar en ese momento.
Magnus por su parte, la mira sin perder detalle. Esa mujer le fascina como ninguna otra. Es una pena que sea tan joven.
El sueco es consciente, cada vez más consciente de la diferencia que los separa que, aunque no es exagerada, si es la suficiente para hacerle pensar. Pero por otra parte no puede evitar querer la cercanía de esa mujer. En ese momento ni siquiera se acuerda de los años que los separan porque los deseos de estar con ellas son mayores que sus miedos.
«No voy a dejar que esos seres sin alma de los medios de comunicación te toquen.» «Si se les ocurre decir algo de ti...» piensa el músico mientras la observa.
Sus compañeros de banda la miran sonriendo. Es innegable que esa mujer le encanta a su amigo. Ni siquiera lo puede disimular aunque tampoco se puede decir que se moleste mucho en tratar de esconder el efecto que esa morena causa en él.
Pero, ¿para qué disimular? La dama es preciosa y cualquier hombre podría tener esa misma reacción al verla.
«No sé a que te dedicas exactamente, Claudia, ya me lo explicarás un poco porque ahora mismo no entiendo nada de lo que estoy escuchando aunque parece interesante.» piensa el músico sin dejar de mirarla.
—Sabemos que es probable que tengáis dudas sobre esto que os estamos ofreciendo. Es lógico. Por desgracia lo que han dicho los medios de comunicación sin averiguar bien y las malas prácticas de algunas personas que se han dedicado a esto han generado una mala imagen de esta industria. Tenéis una gran oportunidad a vuestro alcance pero aquellos que os decidáis a hacerlo sabed que tenéis un largo camino por delante y trabajo. Pero si os esforzais, trabajáis duro y sois persistentes merecerá la pena. —dice la chica que inunda los pensamientos de Magnus a la gente que ha acudido a aquel salón del hotel fijando la mirada en algunos de los asistentes al evento.
Para Magnus y sus compañeros resulta un tanto extraño no acaparar la atención de la gente cuando están en algún lugar y lo cierto es que de vez en cuando es una sensación agradable. La gente de aquella sala solo está pendiente de las personas que les están hablando en ese momento. Además Claudia tiene un magnetismo especial que hace que las personas se centren en ella y no es algo que tenga todo el mundo.
En Suecia, la prensa amarilla, al igual que las del resto de los países del mundo, siguen hablando de diversas celebridades como les parece aunque tenga que mentir y pagar por ello. Después de todo aquello es entretenimiento, ganan mucho dinero con eso y al parecer a la gente le gusta el morbo y las noticias escandalosas sobre las personas conocidas.
Aunque hablan de otras celebridades tanto nacionales como internacionales, estos periodistas nórdicos tienen su objetivo favorito sobre el cual hablar. Si en Estados Unidos y Reino Unido se han dedicado durante años y se dedican a mentir sobre el Rey del Pop, en Suecia su "personaje favorito" es Magnus.
Ni a unos, ni a otros les importa gran cosa contar la verdad sobre ellos, no les tratan como a personas, ni se preocupan por el daño que puedan causar pues para ellos, tanto el artista estadounidense como el sueco son tan solo un negocio.
Y un negocio muy lucrativo.
En Suecia, la antigua prometida de Magnus lleva como puede la muerte del hombre que amaba y que tan sola le dejó. Tuvieron dos hijos que fueron su alegría pero le extraña tanto...
"Åh kärlek!" Jag saknar dig så mycket ... Hur kan jag fortsätta utan dig?
—¡Ay amor! Te extraño tanto...¿Cómo seguiré adelante sin ti?
En ese momento, la madre de la mujer enfurece al ver lo que se dice de su hija en esos programas de dudosa calidad y verdad.
Jävla lögnare och manipulatorer! Min dotter lider efter att ha tappat kärleken i sitt liv och du berättade lögner om henne och Magnus för att tjäna pengar. Du skäms inte! Hur vågar du trakassera människor på gatan genom att ställa otydliga frågor utan att veta vad du pratar om? Scoundrels!
¡Malditos mentirosos y manipuladores! Mi hija sufriendo tras haber perdido al amor de su vida y vosotros contando mentiras sobre ella y Magnus para ganar dinero. ¡No tenéis vergüenza! ¿Cómo os atrevéis a acosar a la gente por la calle haciendo preguntas impertinentes sin saber de lo que estáis hablando? ¡Sinvergüenzas!
La mujer mira a su hija con lástima. Le parte el corazón verla así. Es mejor que no sepa lo que se está diciendo en televisión sobre ella y Magnus. Eso le dolería. Entre ambos solo queda una gran amistad. Es posible que el sueco no sepa lo que está pasando con su antigua novia, que ignore lo que le ha pasado a la mujer con la que estuvo a punto de casarse y mucho menos que los brillantes y respetuosos periodistas sensacionalistas andan diciendo de los dos.
Conociendo al cantante eso le molestaría muchísimo.
Magnus es un tipo tranquilo pero hay cosas que le molestan mucho y en esos momentos saca una parte que nadie conoce. Es un hombre con mucha paciencia pero detesta la maldad y la mentira por dinero. Eso puede sacarle de sus casillas. Ya ha tenido algún que otro encontronazo con la prensa por la cantidad de mentiras que cuentan sobre él y otras celebridades. Aunque últimamente parece estar más tranquilo y pasar más de lo que digan de él, a la sueca no le cabe duda que si supiera lo que en Suecia se anda diciendo de él y su antigua novia, sobre todo con la situación por la que ella atraviesa en esos momentos, montaría en cólera por la maldad de aquellos que se llaman periodistas pero que solo saben hacer daño.
En la sala del hotel donde se celebra la reunión un asistente mira hacia atrás por casualidad y ve al grupo. Sorprendida grita el nombre del grupo y varias personas la escuchan.
—¡Force!
—Oh, oh. —exclama uno de los amigos del grupo. —Problemas.
Los músicos intuyen la que se avecina y mientras se preparan para la huida, los ojos de Magnus y Claudia se encuentran.
Algunas personas corren tras la banda musical mientras la empresa ven asombrados e impotentes como varias personas salen en estampida tras los músicos. Uno de ellos tira del brazo de Magnus, que permanece allí estático mirando a Claudia para sacarlo de allí y escapar.
Comentarios
Publicar un comentario